De Bosques para la Salud a los Servicios de la Naturaleza: 12 años renaturalizando la asistencia sanitaria en la Región de Murcia
Del acuerdo pionero entre Salud y Medio Ambiente de 2014 a la prescripción verde, las Educaventuras y una futura red de espacios naturales para la salud
¿Puede un bosque formar parte de un sistema sanitario? ¿y las zonas azules? ¿Puede un profesional de la salud prescribir una experiencia en la naturaleza igual que prescribe actividad física, rehabilitación o cambios en los estilos de vida? ¿Puede un centro de salud disponer, además de su cartera convencional, de un mapa de espacios verdes y azules próximos que actúen como verdaderos activos para la salud?
En la Región de Murcia llevamos más de una década intentando responder a estas preguntas desde la práctica clínica, la innovación, la educación y la investigación. Lo que comenzó como una idea en 2014 ha ido evolucionando hacia un modelo más amplio: incorporar los servicios que presta la naturaleza a la cartera de servicios de salud.
No se trata simplemente de recomendar “salir al campo”. Se trata de crear estructuras, profesionales, espacios, intervenciones y herramientas que permitan conectar de forma organizada a las personas con los ecosistemas donde viven.
2014. El origen: Salud y Medio Ambiente comienzan a trabajar juntos
El 3 de abril de 2014 se firmó en la Región de Murcia un acuerdo entre la Dirección General de Atención al Ciudadano y Drogodependencias, la Dirección General de Asistencia Sanitaria del Servicio Murciano de Salud y la Dirección General de Medio Ambiente para desarrollar acciones innovadoras en salud, medio ambiente y naturaleza, con especial atención al embarazo, la infancia y la adolescencia.
Aquel acuerdo contenía una idea que entonces resultaba poco habitual en un documento sanitario: considerar y utilizar la naturaleza y sus recursos como agentes preventivos, terapéuticos y rehabilitadores de las enfermedades crónicas de la infancia. También planteaba programas específicos en el medio natural, la promoción de zonas verdes y la utilización terapéutica de los recursos naturales desde la propia Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica de la Arrixaca.
Ese mismo año, durante la Semana Verde de Salud y Medio Ambiente de la Arrixaca, presentamos públicamente Bosques para la Salud. La propuesta era sencilla de explicar pero ambiciosa en sus consecuencias: vincular cada maternidad con un bosque y favorecer que cada niño naciera y creciera conectado a un árbol y a un territorio.
Así se gestó Bosques para la Salud en 2014
Aquella primera etapa introdujo una idea que ha acompañado al proyecto desde entonces: el autocuidado y el contacto con la naturaleza pueden convertirse en herramientas preventivas y terapéuticas desde las primeras etapas de la vida.
2014–2017. Bosques para la Salud: de la idea al territorio
El modelo comenzó a pilotarse en Murcia desde 2014. En 2017 se sistematizó la experiencia bajo el lema “Un niño, un árbol; una maternidad, un bosque”. La propuesta aspiraba a incorporar un Bosque para la Salud a la cartera de servicios terapéuticos de los hospitales con maternidad y a vincular desde el nacimiento a niños y familias con la biodiversidad de su entorno.
La experiencia fue mucho más allá de plantar árboles. El bosque comenzó a entenderse como infraestructura de salud: espacio para promoción, prevención, educación, rehabilitación, investigación, voluntariado, participación comunitaria y desarrollo de nuevas formas de atención.
El documento original del proyecto ya hablaba de estimular el autocuidado y el contacto con la naturaleza como herramientas preventivas y terapéuticas y de incorporar progresivamente “bosques para la salud” a las maternidades.
Bosques para la Salud: un niño/a, un árbol
2021. El Valle-Arboretum: un espacio natural entra formalmente en la actividad sanitaria
Un nuevo paso se produjo en febrero de 2021. El Boletín Oficial de la Región de Murcia publicó el convenio entre el Servicio Murciano de Salud y FUNDOWN para desarrollar actividades de innovación, formación, voluntariado y promoción de la salud medioambiental en el Área I Murcia-Oeste.
El convenio permitió utilizar El Valle-Arboretum para investigar sobre “Bosque, aire forestal y salud humana”, desarrollar actividades educativas y formativas de Salud Medioambiental al aire libre y, de manera muy significativa, pilotar modelos experimentales de consultas pediátricas al aire libre para pacientes con enfermedades crónicas.
Nuestro manual de implantación de Bosques para la Salud 2021 recogía ya esta evolución: el Área I Murcia-Oeste y el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca contaban con un bosque incorporado a su actividad para desarrollar promoción, prevención, consulta, voluntariado e innovación en salud medioambiental.
2021 — Un espacio natural para la salud: El Valle-Arboretum y el Área I Murcia-Oeste
BORM 16 de febrero de 2021 · Resolución 947
Este es un momento importante del proceso: la naturaleza deja de ser únicamente el lugar al que aconsejamos ir y se convierte en un espacio donde el propio sistema sanitario puede desarrollar actividad.
Educaventuras: convertir el contacto con la naturaleza en una intervención
Precisamente en ese convenio de 2021 aparece de forma expresa el término “Educaventuras”.
Las Educaventuras constituyen una pieza fundamental del modelo porque ayudan a responder a una pregunta inevitable: si prescribimos naturaleza, ¿qué hacemos después?
Una Educaventura no consiste simplemente en realizar una excursión. Es una intervención estructurada de Salud Medioambiental en la naturaleza, donde se combinan educación, experiencia, actividad física, descubrimiento del territorio, participación comunitaria, salud y evaluación.
El modelo fue diseñado además con una filosofía de training for trainers: formar Educalíderes capaces de reproducir las experiencias. Desde el principio se concibieron como el embrión de futuros Agentes de Salud Medioambiental, una red de nuevos perfiles profesionales y comunitarios capaces de conectar salud, educación, biodiversidad y territorio.
Esto resulta especialmente relevante ahora. Si los sistemas sanitarios incorporan progresivamente servicios de la naturaleza, harán falta profesionales capaces de desarrollarlos. No todo tendrá que hacerlo un médico. Necesitaremos enfermería y fisioterapia medioambiental, educadores y educalíderes, profesionales de actividad física, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, ambientólogos, biólogos, técnicos de biodiversidad, agentes comunitarios y otros perfiles híbridos que todavía estamos comenzando a imaginar.
Las Educaventuras nacieron precisamente para crear capacidades, reconectar a niños y jóvenes con la naturaleza y estudiar sus efectos. El programa incorporó desde su diseño herramientas de evaluación de conexión con la naturaleza, calidad de vida, actividad física y exposiciones ambientales, junto con biomarcadores como cortisol, alfa-amilasa e inmunoglobulina A.
Material docente para la formación de educalíderes en salud medioambiental: Educaventuras “Ecosistemas saludables – neurodesarrollo saludable” Díaz Martínez F, Ortega García JA. Material docente para la formación de educalíderes en salud medioambiental: Educaventuras “Ecosistemas saludables – neurodesarrollo saludable” [material docente]. Murcia: Universidad de Murcia; 2021-2022.
Medir antes de prescribir: Nature Connection and Experience Index (NCEI)
La prescripción de naturaleza comienza por conocer la relación que cada persona mantiene con el medio natural. No todos los niños y adolescentes parten del mismo nivel de conexión, de las mismas experiencias ni de las mismas oportunidades de contacto con la naturaleza.
Desde PEHSU Murcia desarrollamos el Nature Connection and Experience Index (NCEI), un instrumento científico para evaluar conjuntamente la conexión con la naturaleza y la experiencia cotidiana en entornos naturales durante la infancia y la adolescencia.
El NCEI integra dimensiones afectivas, cognitivas, conductuales y de exposición a la naturaleza, permitiendo disponer de una medida útil para investigación, educación, salud pública y evaluación de programas de renaturalización. El instrumento incorpora el cuestionario, su algoritmo de puntuación, un sistema de clasificación y una guía para interpretar los resultados.
NCEI · Instrumento, sistema de puntuación y guía de interpretación
Repositorio institucional DIGITUM — Handle 10201/233661
El instrumento fue validado científicamente en una muestra de 3.395 escolares de 7 a 17 años procedentes de 50 centros educativos públicos de la Región de Murcia. Los resultados mostraron que la conexión y las experiencias con la naturaleza no se distribuyen de forma homogénea: disminuyen con la edad, son menores en determinados entornos urbanos y socialmente desfavorecidos y se relacionan con experiencias modificables como las clases al aire libre, la convivencia con animales o haber plantado árboles.
Publicación científica de validación
Ortega-García JA, Díaz-Martínez F, Cabrera-Rivera LT, et al. Roots of resilience: Assessing child and adolescent nature connectivity in the Mediterranean Region of Murcia (Spain). People and Nature. 2026;8:378–391.
DOI 10.1002/pan3.70240
Repositorio DIGITUM — Handle 10201/225321
El conjunto de datos utilizado para su desarrollo y validación está igualmente disponible en abierto:
Dataset NCEI
Zenodo — https://DOI 10.5281/zenodo.17843807
El NCEI ya se ha utilizado para evaluar intervenciones de renaturalización y se está extendiendo a nuevas experiencias en diferentes territorios y en Pediatría de Atención Primaria.
De medir a intervenir
Esta herramienta permite introducir una lógica clínica sencilla:
preguntar → medir → identificar necesidades y oportunidades → prescribir → intervenir → evaluar → reajustar.
Así, la prescripción de naturaleza deja de ser una recomendación genérica y puede avanzar hacia una intervención más personalizada, conectada con las necesidades del niño, su trayectoria vital y los Servicios de la Naturaleza disponibles en su entorno.
2021. Del “vete a la naturaleza” a saber dónde ir: el mapa de Servicios de la Naturaleza
La prescripción de naturaleza tiene una limitación evidente. De poco sirve aconsejar a una persona que aumente su contacto con la naturaleza si el profesional sanitario desconoce los recursos disponibles alrededor de su centro de salud.
Por eso desarrollamos el Mapa de Servicios de la Naturaleza de la Región de Murcia, elaborado por PEHSU Murcia y la Asociación Ecología y Salud.
El mapa permite a profesionales y ciudadanos localizar espacios naturales y rutas próximas a sus centros sanitarios, con especial utilidad para personas con enfermedades crónicas. Nace vinculado a la campaña Receta Naturaleza y a Ecosistemas Saludables, Neurodesarrollo Saludable.
Conoce los Servicios de la Naturaleza más cercanos a tu Centro de Salud
Servicios de la Naturaleza más cercanos a los Centros de Salud de la Región de Murcia
Aquí aparece otra idea esencial para el futuro:
Cada centro de salud debería conocer no solamente sus recursos sanitarios y sociales, sino también sus activos naturales.
Un parque, una vía verde, un bosque, una playa, un humedal, una ruta accesible o un espacio protegido pueden formar parte del patrimonio de salud de una comunidad.
De las Educaventuras a la ciencia: medir lo que ocurre
Desde el comienzo quisimos evitar que la prescripción de naturaleza quedara limitada a una intuición bienintencionada.
Las intervenciones comenzaron a incorporar cuestionarios, medidas fisiológicas y biomarcadores. Esa línea de investigación ha permitido avanzar desde las primeras Educaventuras hacia estudios experimentales y publicaciones científicas sobre los efectos de las intervenciones basadas en la naturaleza en población pediátrica.
También hemos extendido el modelo desde los espacios verdes hacia los espacios azules. En 2025 PEHSU Murcia realizó una primera intervención estructurada de Salud Azul en el medio marino, incorporando nuevamente evaluación antes y después de la experiencia.
SALUD AZUL: una intervención innovadora en el mar para cuidar la salud de la infancia
El objetivo no es demostrar que “la naturaleza cura todo”. Es mucho más interesante científicamente: determinar para quién, cuándo, dónde, cuánto y mediante qué mecanismos una experiencia de naturaleza puede contribuir a mejorar la salud y el bienestar.
2023. De una experiencia regional a una alianza para renaturalizar la salud
La creación de la Alianza Global para Renaturalizar la Salud de la Infancia y la Adolescencia —GRSIA—, promovida desde la Asociación Española de Pediatría, amplió esta visión mediante la colaboración de pediatras, investigadores, instituciones científicas y organizaciones de la sociedad civil.
La Alianza plantea expresamente impulsar la prescripción de naturaleza, desarrollar nuevas capacidades y favorecer la incorporación de servicios de la naturaleza a las prestaciones de salud.
Alianza Global para Renaturalizar la Salud de la Infancia y Adolescencia — GRSIA
La transición empieza así a superar el proyecto local. Ya no hablamos únicamente de un bosque o de una intervención: hablamos de renaturalizar la salud.
2024. De la experiencia pionera a una política regional de prescripción verde
Diez años después del primer acuerdo, la Región de Murcia dio un nuevo salto institucional.
El 13 de agosto de 2024 se publicó la Orden conjunta para la promoción de la salud en los espacios naturales de la Región de Murcia.
La propia Orden reconoce expresamente que el acuerdo firmado el 3 de abril de 2014 constituyó un primer paso pionero e innovador en el desarrollo de programas y acciones de salud, medio ambiente y naturaleza.
La diferencia fundamental es la escala. Lo que había comenzado como experiencia pionera pasa a convertirse en un marco estable de cooperación entre las Consejerías responsables de Salud y Medio Ambiente.
2024 — De un espacio natural de salud a una red regional de activos naturales y prescripción verde
BORM 13 de agosto de 2024 · Orden conjunta 4197
La Orden establece actuaciones extraordinariamente concretas: realizar un mapa de recursos naturales para convertirlos en activos para la salud, fomentar esos espacios para la promoción de la salud y la prevención de enfermedad, promover formalmente la “prescripción verde”, incorporarlos a programas educativos y de prevención de adicciones y crear procedimientos para seguir y evaluar sus resultados mediante investigación.
Por eso 2024 no debe entenderse como el comienzo. Es, en buena medida, la extensión regional de un camino iniciado diez años antes.
El siguiente paso: una cartera de Servicios de la Naturaleza
Todo este recorrido permite mirar ahora un poco más lejos.
Prescribir naturaleza no puede significar simplemente escribir “pasee por el campo” en una hoja. Una verdadera prescripción necesita un sistema capaz de hacerla posible.
Necesitamos conocer los activos naturales de cada territorio; disponer de espacios adecuados y accesibles; diseñar intervenciones específicas; formar profesionales; generar alianzas con quienes gestionan el patrimonio natural; garantizar el acceso de los colectivos más vulnerables y evaluar resultados.
En otras palabras:
una receta de naturaleza sin Servicios de la Naturaleza es solamente una recomendación.
El desafío para los próximos años es desarrollar una cartera de Servicios de la Naturaleza integrada progresivamente en los sistemas sanitarios.
Podemos imaginar áreas de salud que, junto a hospitales, centros de salud, unidades de rehabilitación, gimnasios terapéuticos o recursos de salud mental, dispongan también de Espacios de Salud en la Naturaleza vinculados funcionalmente a su actividad asistencial y comunitaria.
No todos serán bosques. En cada territorio podrán ser diferentes: parques urbanos, corredores verdes, playas, humedales, montañas, espacios forestales, huertos, jardines terapéuticos o itinerarios accesibles. La biodiversidad del territorio determinará también la diversidad de sus servicios de salud.
Nuevos servicios necesitan nuevos profesionales
Esta transformación necesitará además nuevos perfiles profesionales.
Las primeras Educaventuras ya apuntaban en esa dirección al formar Educalíderes como futuros agentes de Salud Medioambiental. El modelo de Bosques para la Salud también planteó la necesidad de crear capacidades y empleos verdes vinculados a los sistemas sanitarios.
Los sistemas de salud del futuro necesitarán profesionales capaces de entender simultáneamente al paciente y su territorio, la enfermedad y el ecosistema, la exposición y el activo protector.
Las Unidades de Salud Medioambiental son precisamente un ejemplo de esas nuevas estructuras híbridas. En Llamando a la Tierra planteábamos que los desafíos del siglo XXI requerirían nuevas estructuras, nuevos perfiles profesionales y una progresiva convergencia entre salud y medio ambiente.
Un nuevo contrato social con la naturaleza
Quizá el cambio más profundo no sea sanitario, sino cultural.
Durante décadas hemos utilizado los ecosistemas como escenario, recurso o decoración. El nuevo modelo de Salud Planetaria empieza a reconocerlos también como infraestructuras esenciales para la vida y la salud.
Pero este vínculo no puede ser unilateral.
Si la naturaleza nos proporciona bienestar, actividad física, regulación térmica, aire más limpio, espacios de encuentro, biodiversidad y experiencias restauradoras, cuidar la salud implica también cuidar los ecosistemas que hacen posibles esos servicios.
Ese es el nuevo contrato social con la naturaleza: reciprocidad.
No se trata de medicalizar los bosques. Se trata de renaturalizar la medicina.
Doce años después de aquel acuerdo de 2014, el camino comienza a dibujarse con claridad:
de recomendar naturaleza a prescribirla; de prescribirla a disponer de servicios; de disponer de servicios a crear espacios de salud; y de crear espacios a construir un sistema sanitario más conectado con la comunidad, el territorio y la salud del planeta.
Llamando a la Tierra… seguimos llamando.
«Cuanto más nos acercamos a la naturaleza, más nos favorece; cuanto más nos separamos de su regazo más nos castiga.» De George Louis Leclerc. Conde de Buffon autor de Histoire Naturelle Generale et Particuliere (obra publicada en varios tomos entre 1749 y 1804)
